Siempre es aconsejable incentivar el consumo de fruta, sobre todo en el caso de los niños puesto que es más alarmante la falta en su dieta de elementos nutricionales fundamentales como son la fibra, los minerales, las vitaminas y el agua, que ejercen un efecto diurético esencial para eliminar del organismo ciertas sustancias perjudiciales.

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Si añadimos el efecto saciante que procura la fruta y que ayuda a que no tomen otros alimentos poco saludables, nos encontramos con un problema que tenemos que resolver.

Asesorar sobre alimentación infantil a los padres es la mejor opción, es decir, fomentar unos hábitos saludables debe empezar en casa y por supuesto debe respaldarse con un apoyo de los colegios y profesores.

Y tenemos que empezar dando ejemplo a los niños con hábitos alimentarios sanos, puesto que los niños comen con sus padres y les ven comer. Así podremos predicar con el ejemplo antes de que los pequeños sean bombardeados por la publicidad.

En un estudio que se hizo sobre el estilo de vida de los niños y el rendimiento escolar, los resultados demostraron que un mayor consumo de frutas, verduras y productos con pocas calorías se relacionaba con una tasa de mejores notas de los escolares.

La calidad de la dieta que mantiene un niño es de vital importancia, pero no sólo para el desarrollo intelectual, además, es un modo de mantener un estado de salud óptimo y alejarse de lo que hoy en día se considera la epidemia del siglo XXI, el sobrepeso y la obesidad. Es recomendable que las frutas y las verduras se encuentren muy presentes en la alimentación infantil, es un modo de construir un buen futuro para nuestros hijos.

Pequeños trucos para hacer que les guste la fruta:
-    Comenzar el día con frutas: un vaso de zumo fresco, un plátano, unas fresas...
-    Que participen en la compra y en la elaboración de un plato para motivarles y enseñarles la importancia de comer de todo. Que ayuden a crear recetas de macedonias, batidos de fruta y yogur...
-    Fomentar que consuman una fruta en su almuerzo de media mañana en el colegio y ofrecer cada día de la semana un tipo de fruta diferente.
-    Llevar fruta a todos los lugares es fácil y puede salvar en un momento dado de un ataque de hambre.
-    En casa las frutas tienen que ser accesibles y estar en un sitio visible para que les llame la atención.
-    Añadir  fruta a todo tipo de recetas, por ejemplo: lomo de cerdo con puré de manzana, pollo a la naranja, pescado con limón y piña,…
-    Presentar la fruta de forma apetecible: trozos de fruta ensartados en un palillo de brocheta, hacer una macedonia de fruta por colores, dar un zumo en un vaso llamativo,…
-    Mostrarles el  calendario de frutas de temporada y hacerles partícipes para que se compre la que corresponda en esa época.
-    Presenta los platos de fruta de forma divertida: con colores diversos o dibujando formas.

Cualquier idea que fomente el consumo de estos alimentos saludables hará que los más pequeños de la casa mantengan un estado nutricional saludable y un correcto desarrollo que deberán mantener a lo largo de la vida. Es nuestra responsabilidad: hagámoslo por ellos y su futuro.