10 Marzo 2011
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Sector Medio Ambiente
| La participación social agoniza en la Comunidad de Madrid. Uno de los pocos órganos de representación que van quedando, el Consejo de Medio Ambiente, ha sufrido un fuerte varapalo que, de hecho, lo incapacita para las funciones para las que fue creado. | ![]() |
Este consejo lo creó una Ley de 1988 con el objetivo de asesorar a la Administración en temas medioambientales, emitir estudios e informes y ,en general, facilitar la participación en la toma de decisiones a la sociedad civil organizada (consumidores, ecologistas, sindicatos...).
El pasado 4 de marzo la Comunidad de Madrid, vía BOCM, modificaba la composición y funciones del Consejo de Medio Ambiente, reduciendo a su mínima expresión la composición de las organizaciones sociales que lo formaban hasta ahora. Así ha reducido el número de representantes de las asociaciones de ecologistas (antes eran tres ahora y ahora pasan a dos) y la misma reducción sufre el número de los que acudían en calidad expertos.
Por lo que se refiere a las universidades su representación se ha reducido a la mitad (pasan de 2 representantes a 1). Pero la peor suerte se la han llevado los representantes de los consumidores a los que sencillamente se les ha eliminado del Consejo. En cuanto a las funciones que tenía asignadas, el Consejo ya no podrá emitir estudios o informes, ni tampoco impulsar la coordinación de iniciativas publico-privadas en materia medioambiental.
Además, y para garantizar su inoperancia, el Consejo sólo se reunirá una vez al año (antes la reuniones eran trimestrales).
La Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid (CECUMadrid) considera que la mutilación de este órgano de participación es una decisión muy grave y sin razones aparentes que lo justifiquen, ya que la Comunidad ni siquiera puede remitirse a las medidas de ahorro económico que ha adoptado frente a la crisis, puesto que las actividades del Consejo no generan gasto económico alguno. CECUMadrid quiere pensar que no son razones ideológicas (el Gobierno Regional habría decidido acabar con la participación de los madrileños/as en la vida pública) las que están detrás de estas decisiones. Si esto fuera así, además de inaceptable sería un gran error, puesto que la participación de los ciudadanos no se puede determinar por Decreto.
La Confederación de Consumidores y Usuarios de Madrid (CECUMadrid) manifiesta su total y absoluto rechazo a estas medidas y reclama al Gobierno Regional que abandone cuanto antes esta política de falta de transparencia y de consecuencias muy negativas para los ciudadanos de Madrid.








