El 93% de los alimentos tienen algún tipo de edulcorante

según un análisis realizado por CECUMadrid a 76 productos

El uso de aditivos ha supuesto un importantísimo avance en la tecnología alimentaria que permite mantener las características de los alimentos, pese a no contar siempre con la valoración positiva del consumidor. Actualmente, se encuentran en la mayor parte de los productos alimenticios que consumimos y sus funciones principales son la conservación alimentaria y su contribución al proceso de elaboración de los alimentos.

El consumidor es cada vez más exigente con los alimentos y espera que estos formen parte de una dieta saludable. En este sentido, sabemos que la industria alimentaria pone todo su empeño en conseguirlo, y además es obligación del fabricante mantener las características de aspecto, sabor, textura y vida útil del alimento para darle lo mejor y más sano, de ahí la utilización de aditivos. No obstante, debe ser decisión de cada uno seleccionar los productos que vayamos a consumir de forma responsable y equilibrada.

Entre los aditivos se encuentran los edulcorantes y los colorantes. Los primeros, según el estudio que hemos realizado en CECUMadrid, están presentes en 9 de cada 10 productos alimenticios estudiados y, de ellos, el 39% presenta dos o más edulcorantes en su composición. Respecto a los colorantes, el 16% de los productos alimenticios que han formado parte del estudio presentan algún tipo de colorante, aunque ninguno de ellos tiene dos o más en su composición.

Los edulcorantes permiten endulzar los alimentos y proporcionar un sabor dulce aportando pocas o ninguna caloría. Su uso en la elaboración de alimentos "bajos en" o "sin calorías", o "libres de" o "sin azúcar", permiten disfrutar de productos dulces a personas que presenten problemas de salud como la diabetes, o aquellas que quieren controlar o perder peso o tengan sobrepeso; sin perder el gusto agradable y contribuyendo a mantener un estilo de vida saludable.

En el caso de los colorantes, su función consiste en mejorar el aspecto de los alimentos para hacerlos más apetecibles de cara al consumidor, ya que en el proceso de elaboración pueden perder su color original o no lo poseen. Los colorantes permiten mantener o dar un aspecto más agradable a los alimentos y evitar posibles pérdidas de color o pardeamientos como consecuencia de los tratamientos térmicos o de la conservación de los productos alimenticios.

Para la elaboración del estudio, CECUMadrid ha analizado el etiquetado de 76 productos alimenticios de 7 categorías diferentes: galletas y cereales; postres lácteos (principalmente yogures y helados); zumos, batidos y bebidas lácteas; leche; refrescos; dulces (principalmente caramelos y chocolates) y vinagres balsámicos.

A este respecto, todos los aditivos permitidos por la Unión Europea se pueden identificar por su número E o por su nombre en la lengua oficial del país donde se comercializa el alimento y pasan por exhaustivos controles de seguridad en los que se verifica que no pueden ser dañinos para la salud de los consumidores y se autoriza su uso en determinadas cantidades. Éstos se recogen en una lista que contiene un total de 345 aditivos, de los cuales se utilizan habitualmente menos de la mitad.

Productos analizados

El mayor porcentaje de productos analizados corresponde a los postres lácteos, como yogures o helados, que representan un 26% del total de alimentos que han participados en el estudio. De ellos, un 85% contienen algún tipo de edulcorante y un 23% presentan colorantes en su composición.

El segundo grupo con mayor presencia en el análisis son las galletas y la bollería (23%), y en este caso, cabe destacar que todos los productos de esta categoría presentan edulcorantes, y el colorante alimentario aparece en el 6% de los casos.

En tercer lugar, se encuentran los refrescos, que suponen el 16% de los productos estudiados, y que engloban tanto a las bebidas de cola, como a las isotónicas, los refrescos de limón y las gaseosas. En este caso, el porcentaje de edulcorante total en todas ellas es de un 92%, mientras que el colorante sólo se encuentra en los refrescos de cola.

Tras los refrescos, los zumos (con o sin lácteos) y los néctares suponen el 13% del total analizado, y de ellos el 70% contiene edulcorantes. En este sentido, incluso el 10% de los que afirmar no tener azúcares añadidos, sí que presentan edulcorantes y azúcar común. En ninguno los zumos que ha formado parte del estudio, se han hallado colorantes.

Dentro del grupo de leches, el 28% presenta edulcorantes tanto en su forma entera, como en la desnatada, semidesnatada y en la enriquecida con calcio, generalmente lactosa y azúcar común. Ninguna de ellas presenta colorantes.

Otros productos analizados, como los aperitivos y los caramelos sí que presentan edulcorantes en su composición. En el caso de los primeros lo contienen el 100% de los analizados; y en los caramelos, el 80%. Respecto a los colorantes, sólo el 33% de los aperitivos los contienen.

El último grupo son los vinagres balsámicos, que presentan edulcorantes naturales en el 50% de los productos analizados; y colorantes en todos ellos.

Ingesta diaria aconsejable

La mayoría de nuestras preferencias alimentarias se decantan más hacia el sabor dulce de los alimentos porque, generalmente, solemos relacionar éstos con situaciones agradables y comerlos en situaciones especiales. Pero a su vez, los expertos recomiendan que su ingesta no se produzca de manera desmesurada y debemos seleccionar los productos a consumir de forma responsable y equilibrada.

En este sentido, en personas adultas sanas el aporte de azúcares debe representar el 18% del total, lo que equivale a cerca de 90 gramos en una dieta de 2.000 kilocalorías, si nuestra dieta tiene un aporte mayor de calorías, bien por constitución física o bien por la práctica de actividad física o deporte, la cantidad sería mayor. Este porcentaje corresponde a la cantidad diaria aconsejada según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y recogida en el futuro reglamento de información al consumidor que ya ha sido aprobado por la UE y de la que se espera su pronta publicación. En el caso de niños, si no hacen actividad física o deporte, se considera una ingesta de 1800 kcal.

Por este motivo, es muy importante saber qué cantidad de azúcar tienen los alimentos y se recomienda que las etiquetas la muestren por cada 100 gramos de producto.

En relación con estos datos, el estudio CECUMadrid ha comprobado que sólo el 43% de las etiquetas nutricionales analizadas muestra los edulcorantes con su nombre numérico, mientras que el resto lo hace con el nombre genérico, disposiciones ambas dentro del ámbito legal, pese a que su coexistencia puede inducir a confusión por parte del consumidor.

Por este motivo, CECUMadrid calificaría como positivo que se generalizasen los datos por ración que vienen en cada una de las etiquetas para que el consumidor, de un primer vistazo, pudiera componer una dieta variada, moderada y equilibrada, sin olvidar la práctica diaria de actividad física.


Madrid 17 de octubre de 2011
Gabinete de prensa de CECUMadrid