Las Directrices de Protección al Consumidor de la ONU cumplen 25 años desde su primera aprobación. En 1999 fueron ampliadas para incorporar la promoción del consumo sostenible, teniendo los siguientes objetivos:
- Ayudar a los países a lograr o mantener una protección adecuada de sus habitantes en calidad de consumidores
- Facilitar las modalidades de producción y distribución que respondan a las necesidades y los deseos de los consumidores
- Instar a quienes se ocupan de la producción de bienes y servicios y de su distribución a los consumidores a que adopten estrictas normas éticas de conducta
- Ayudar a los países a poner freno a las prácticas comerciales abusivas de todas las empresas, a nivel nacional e internacional, que perjudiquen a los consumidores
- Facilitar la creación de grupos independientes de defensa del consumidor
- Fomentar la cooperación internacional en la esfera de la protección del consumidor
- Impulsar el establecimiento en el mercado de condiciones que den a los consumidores una mayor selección a precios más bajos
- Promover un consumo sostenible







