20 Agosto 2010
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Sector Energías
Todos los medios de comunicación se hacen eco hoy de que la Policía Nacional ha detenido a Manuel F. C., de 41 años, como presunto autor de cinco delitos de estafa, tres hurtos y un robo con violencia e intimidación al simular ser revisor del gas para engañar a ancianos a los que, en ocasiones, llegó a amenazar y a robar.
Según esas denuncias, un individuo se hacía pasar por empleado del gas y accedía a diferentes domicilios para realizar una falsa inspección. Para ello utilizaba un 'kit' de revisor: vestía camisa, chaleco y jersey con logotipos y anagramas de "GAS" y portaba herramientas específicas para esa función, así como diversa documentación relacionada con su supuesta labor profesional. Tras revisar la caldera, exigía el pago de una cantidad comprendida entre 90 y 200 euros y otras veces, con el fin de revisar los radiadores, accedía a las habitaciones y sustraía dinero en efectivo, joyas y efectos personales. En el caso de que los propietarios se opusieran al pago o dudasen de su autenticidad, el arrestado les amenazaba con cortar el servicio de gas e incluso recurrir a la violencia física hasta conseguir el cobro. En todas la ocasiones, las víctimas eran personas de avanzada edad y desconocedoras de los trámites que se exigen para realizar inspecciones en las instalaciones de gas en edificios habitados.
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Desde CECUMadrid recordamos que según la normativa vigente, las instalaciones de gas deben realizar una revisión cada cinco años y que es la empresa suministradora la que tiene obligación de avisar al titular, con al menos cinco días de antelación y de mandar a un inspector a estos efectos. El personal del distribuidor no percibirá directamente el pago de su coste, sino que se incluirá en la facturación del consumo de gas.
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Por su parte, las instalaciones que se alimentan desde depósitos individuales o mediante envases de GLP deben pasar, también cada cinco años, una revisión periódica que el titular o usuario habrá de contratar con una empresa instaladora de gas autorizada. En este caso, el precio y modo de pago de la prestación será el que pacten ambas partes.
Una vez realizada la inspección o revisión, el instalador entregará al titular o usuario un certificado de que la instalación cumple con la normativa. Y, lo más importante, hay agentes autorizados para llevar a cabo cada tipo de inspección, a fin de evitar la actuación ilícita de empresas. Este timo se viene realizando periódicamente desde hace años, ya en 2008 y 2009 fueron expedientadas varias empresas por realizar revisiones de las calderas que eran totalmente innecesarias y que además tenían un coste asociado importante.
En el caso de que haya dudas, la mejor opción es la de recurrir a las asociaciones profesionales de la Comunidad de Madrid, puesto que serán las que mejor puedan asesorarnos para asegurar el mantenimiento de nuestras instalaciones.








