Todos los medios de comunicación se hacen eco hoy de que la Policía Nacional ha detenido a Manuel F. C., de 41 años, como presunto autor de cinco delitos de estafa, tres hurtos y un robo con violencia e intimidación al simular ser revisor del gas para engañar a ancianos a los que, en ocasiones, llegó a amenazar y a robar.


Según esas denuncias, un individuo se hacía pasar por empleado del gas y accedía a diferentes domicilios para realizar una falsa inspección. Para ello utilizaba un 'kit' de revisor: vestía camisa, chaleco y jersey con logotipos y anagramas de "GAS" y portaba herramientas específicas para esa función, así como diversa documentación relacionada con su supuesta labor profesional. Tras revisar la caldera, exigía el pago de una cantidad comprendida entre 90 y 200 euros y otras veces, con el fin de revisar los radiadores, accedía a las habitaciones y sustraía dinero en efectivo, joyas y efectos personales. En el caso de que los propietarios se opusieran al pago o dudasen de su autenticidad, el arrestado les amenazaba con cortar el servicio de gas e incluso recurrir a la violencia física hasta conseguir el cobro. En todas la ocasiones, las víctimas eran personas de avanzada edad y desconocedoras de los trámites que se exigen para realizar inspecciones en las instalaciones de gas en edificios habitados.

 

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Desde CECUMadrid recordamos que según la normativa vigente, las instalaciones de gas deben realizar una revisión cada cinco años y que es la empresa suministradora la que tiene obligación de avisar al titular, con al menos cinco días de antelación y de mandar a un inspector a estos efectos. El personal del distribuidor no percibirá directamente el pago de su coste, sino que se incluirá en la facturación del consumo de gas.

 

 

Por su parte, las instalaciones que se alimentan desde depósitos individuales o mediante envases de GLP deben pasar, también cada cinco años, una revisión periódica que el titular o usuario habrá de contratar con una empresa instaladora de gas autorizada. En este caso, el precio y modo de pago de la prestación será el que pacten ambas partes.

 

Una vez realizada la inspección o revisión, el instalador entregará al titular o usuario un certificado de que la instalación cumple con la normativa. Y, lo más importante, hay agentes autorizados para llevar a cabo cada tipo de inspección, a fin de evitar la actuación ilícita de empresas. Este timo se viene realizando periódicamente desde hace años, ya en 2008 y 2009 fueron expedientadas varias empresas por realizar revisiones de las calderas que eran totalmente innecesarias y que además tenían un coste asociado importante.

 

En el caso de que haya dudas, la mejor opción es la de recurrir a las asociaciones profesionales de la Comunidad de Madrid, puesto que serán las que mejor puedan asesorarnos para asegurar el mantenimiento de nuestras instalaciones.