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La calefacción más eficiente

on 23 Febrero 2010. Posted in Pregunta frecuente

1.-¿Cuál es el mejor sistema de calefacción, (electricidad, calderas de gas, bombas de calor...)? ¿De qué depende?

 Los mejores sistemas para la calefacción son los siguientes: solar, biogás, biomasa, butano o gas natural. El sistema de calefacción eléctrico es el más caro y el que más energía derrocha, es mejor optar por otras posibilidades. El método más utilizado en la mayoría de las viviendas españolas es el de caldera con radiadores de agua, que puede funcionar con tres tipos diferentes de combustible: gas natural, gas propano y gasóleo C. La caldera de gas natural se usa sobre todo en las ciudades, mientras que en los pueblos pequeños o chalets donde no llega el suministro de este combustible, se recurre a la caldera que funciona con propano o gasóleo.
 
2.-¿Cuál es el más ecológico y el más económico? ¿Es compatible?
El consumo de energía de una vivienda tiene altos costes medioambientales y económicos. A la hora de comprar una vivienda, es recomendable solicitar información sobre la calidad energética de la misma. El diseño bioclimático adecuado de la vivienda puede ahorrar hasta un 70% en la climatización y en la iluminación de la casa. El tipo de vivienda, el lugar en el que se encuentra así como la implicación medioambiental de cada consumidor determinará la elección de un modelo u otro. Actualmente se considera que el más ecológico es la caldera de condensación, aunque es también el más caro frente a otros más utilizados como los radiadores y el suelo radiante. Los precios, así como las ventajas e inconvenientes difieren notablemente de unos a otros.
 
3.-¿Por qué se recomiendan las calderas de condensación?
Las calderas de condensación son un tipo de caldera que podemos llamar de alto rendimiento, pues se basan en el aprovechamiento del calor de condensación de los humos de la combustión. Esta tecnología aprovecha el vapor de agua que se produce en los gases de combustión y lo devuelve en estado líquido.En comparación con las calderas convencionales, gracias a esta tecnología se consigue un ahorro aproximado de hasta el 30% en el consumo de energía y se reducen hasta en un 70% las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2).

4.-¿Cuáles son los hábitos que se deben tener para ahorrar energía según el tipo de calefación elegido?
Independientemente del tipo de calefacción por el que optemos, la medida que puede suponer un mayor ahorro en los hogares es el aislamiento de la vivienda, bien instalando burletes en puertas y ventanas o bien con un doble acristalamiento que además nos protegerá del ruido (el 40% de las fugas de calor se producen por las ventanas y cristaleras). Un aislamiento adecuado de la vivienda puede suponer entre un 50% y un 90% de ahorro en calefacción. En invierno, es recomendable mantener la casa a entre 18º - 20º y no abrir las ventanas con la calefacción encendida. Para ello lo mejor es airear las casas durante cinco o diez minutos por la mañana. Durante la noche lo ideal es apagar la calefacción y dejar las persianas y las cortinas cerradas para evitar pérdidas de calor. Si se opta por el gas natural recomendamos instalar válvulas termostáticas en los radiadores o un regulador para la caldera a gas. Es fácil de colocar y se amortiza rápidamente.
Por otra parte, una cosa es la caldera y otra cosa es la calefacción. No es preciso que se apague la caldera cada vez que apagas la calefacción. Lo que proponemos como medida de ahorro es que por la mañana se aireen las habitaciones durante 5-10 minutos, que la calefacción se encienda solo cuando sea preciso durante el día (puede ser por la tarde o desde mediodía en función de nuestras necesidades) y que al acostarnos, se apague. Las habitaciones para entonces tendrán ya una temperatura estable. La caldera solo debe apagarse cuando vamos a ausentarnos del hogar durante varios días seguidos como medida de precaución, si no, no es necesario. Huelga decir que las calderas precisan de un mantenimiento periódico.

5.-Existe una nueva normativa respecto al uso de las calderas o calefacción en relación a tener un uso más ecológico.

En cuanto a la normativa, el nuevo Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, RITE, aprovado desde el pasado 1 de marzo de 2008 fomenta la instalación de calderas eficientes, es decir, que reduzcan la emisión de contaminates y ya está en vigor. Lo que sí queda prohibido es el uso de calderas cuyo rendimiento energético sea inferior al que marca la normativa: quedan prohibidas a partir del 1 de enero de 2010 las calderas cuya calificación sea de una estrella, y a partir del 1 de enero de 2012 las de dos estrellas y las calderas de carbón. Estas normas aportan criterios medioambientales en la construcción de nueva vivienda. Así, comienzan a tenerse en cuenta nuevos estándares en cuanto al aislamiento de los edificios, la orientación de los mismos, el grosor de los muros, etc.